El jardín no desaparece en invierno. Las plantas y árboles siguen ahí, soportando el frío y las lluvias. Por lo mismo, no se debe descuidar este espacio del hogar durante esta época del año.

Si bien existen especies de plantas ornamentales, frutales y forestales que requieren del frío invernal o, expresado de otra manera, que se adaptan bien a las bajas temperaturas, también existen otro tipo de especies de plantas que no conviven bien con estas condiciones. En ambas situaciones hay que tener cuidados especiales.

Según Carmen Gloria Pizarro, experta de la carrera de Agronomía de la Universidad del Pacífico, la primera duda que asalta durante el invierno es si deben o no regar las plantas, particularmente si ha llovido durante la noche, por ejemplo.

“No llueve con la frecuencia que las plantas requieren. Una lluvia muy suave no puede ser considerada como un riego efectivo, pues si esta agua no llega a la zona de las raíces, no sirve. Por otro lado, las lluvias muy copiosas y prolongadas tienden a saturar el suelo y esto les impide a las raíces absorber agua y los nutrientes que vienen contenidos en ella”, explica la ingeniera agrónoma.

El retraso de la llegada del invierno también ha afectado a las plantas, ya que la irregularidad de las precipitaciones no ha sido buena para ellas.

“El riego debemos entenderlo como un ‘alimento’ que precisa una planta, y este alimento debe ser proporcionado en forma periódica y en una cantidad muy precisa, ya que de otra forma se producen problemas como la asfixia radicular (condición de la planta anegada)”, advierte la experta.

En cantidad correcta, el agua de lluvia es muy buena para las plantas.

“El agua de lluvia es de excelente calidad, por lo tanto, si cuenta con un contenedor o acumulador, consérvela para regar más adelante. Sus plantas se lo agradecerán con creces, en belleza y sanidad”, asegura la especialista.

¿Cuán a menudo se debe regar?

Según Pizarro, se debe regar con una frecuencia no menor a dos semanas.

“En los días post lluvia no riegue, observe su suelo y reponga la humedad cuando haya disminuido. Una manera práctica de reconocer cuándo debe reponer esta humedad es tomar un poco de tierra apretarla en el puño de la mano y si ésta se disgrega con facilidad, ya es tiempo de regar”, indica.

Además, señala que durante el invierno es común ver a los amantes de la jardinería cubriendo sus plantas con algún material. Su idea es protegerlas del frío invernal, sin embargo, esto no siempre funciona como se cree.

“Cubrir las plantas en invierno no garantiza que sobrevivan a fenómenos atmosféricos como las heladas. Las mallas están hechas para disminuir la radiación y para cortar el viento. Si su jardín está ubicado en un sector de alto riesgo de granizo, sí es una buena medida; de otra forma, no está produciendo beneficio alguno”, aclara la docente de Agronomía.

Invierno: la mejor época para renovar el jardín

Si lo que quiere es agrandar el tamaño de su jardín, hacerlo en esta estación del año es una buena alternativa.

“En invierno prácticamente no existen restricciones para establecer un jardín colorido y vistoso. Especies como la violeta, pensamientos, zinnias, crisantemos, caléndulas, y árboles como el aromo, poinsetia y magnolio, visten muy bien esos rincones luminosos de su patio. Estas especies poseen un ciclo anual que permite que florezcan en esta época invernal”, informa la especialista en jardinería.

Si lo que le gustaría es cambiar las plantas de lugar, el invierno también es uno de los mejores momentos para hacerlo.

“Es buena época para hacer algún trasplante, es decir, cambiar plantas de una maceta a otra de mayor tamaño. Debe tener cuidado de no cambiar a una maceta más grande que tres centímetros más del diámetro de la maceta anterior. Si quiere trasplantar o plantar en su jardín, puede hacerlo con el cuidado de no dañar raíces, es decir, se recomienda tener el hoyo de plantación ya listo al momento de la labor”, aconseja.

El invierno también es la mejor época para podar, pero a esta altura de agosto hay algunas excepciones.

“Si tiene alguna planta cítrica como limonero o naranjo, está en el mejor momento para abrir ventanas, eliminar ramas secas y podar. Para ciertas especies como arbustos y enredaderas, aún está a tiempo de podar por ejemplo jazmín, bougainvillea, flor de la pluma, weigela, boj, ligustrino, laurel en flor, crataegus, pitosporo, entre otras”, enumera.

Sin embargo, hay otras plantas que ya se están preparando para la llegada de la primavera.

“Por la cercanía de fechas, ya es tarde para podar plantas frutales. Si igualmente se hiciera ahora, sólo logrará que ellas retrasen su crecimiento y sean más pequeñas”, comenta la experta.

Un caso emblemático de la poda es el rosal. ¿Cuándo hacerlo? Para tener rosas hermosas en su jardín, siga las recomendaciones:

Las rosas deben podarse en agosto y esta es la semana límite para hacerlo. En cualquier caso, antes que finalice el reposo vegetativo o que brote. Esto debido a que en la zona central de Chile los rosales brotan aproximadamente 20 días después de ser podados, entonces una poda más temprana expone al brote a una quemadura por frío. Una poda más tardía debilita la planta, es decir, el rosal se enaniza y tendrá menos flores.

Lo que no está en cuestión es que esta época del año es espectacular para la renovación y limpieza del terreno.

“Se recomienda limpiar el jardín en invierno, principalmente eliminar ramas secas y retirar malezas, entendidas como aquellas plantas que no estén ubicadas en el lugar que se planificó y que en último término competirán por el agua, luz y nutrientes con sus ornamentales. Prepare su jardín para la primavera”, dice Pizarro.

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