De alguna manera, la definición del Yoga plantea que es un ejercicio que ayuda a los que la practican a armonizar la vida cotidiana y, por lo tanto, se convierte en una excelente herramienta para la calma y la concentración en el mundo escolar y laboral.

“En todos los textos en que se habla y se enseña el Yoga, recibido de los Rishis o sabios Indúes, esta práctica ha sido definida como ‘unión’ o también como ‘aquellos métodos para alcanzar dicha unión’, refiriéndose así a la integración del cuerpo, mente, y espíritu”, comenta María Paz Ortúzar, la instructora de Yoga y docente de la Escuela de Psicología humanista Transpersonal de la Universidad del Pacífico.

La experta señala que el Yoga que más se conoce en occidente y del cual se habla generalmente es el Hatha Yoga.

“Este es uno de los 5 tipos principales de Yoga, cuyo sendero es el equilibrio de las energías internas. Es decir, se refiere al yoga físico como un conjunto de prácticas de ejercicios físicos de flexibilización, respiración consciente y dirigida, posturas estáticas o asanas, llaves energéticas, gestos psíquicos y relajación; todas ellas que en su conjunto llevan a un estado de equilibrio e integración del cuerpo con la mente y el espíritu”, explica.

Ortúzar agrega que la energía vital (sol o Ha) y la energía mental (luna o tha) son la principal dualidad de fuerzas que operan dentro del ser humano y el Hatha Yoga se ocupa de equilibrarlas a través de estas prácticas.

“Estas energías rigen el funcionamiento del hombre en todos los actos de su vida, siendo el objetivo del Hatha Yoga el de mantener el equilibrio entre ambas fuerzas, ya que de ello depende la salud física, mental-psíquica del individuo y el desarrollo de su potencial espiritual”, indica.

Uno de los aspectos del Hatha Yoga que más se ha difundido en occidente son los Asanas o posturas estáticas.

“Estos son un medio para restaurar el equilibrio físico y mental, en el cual cada asana tiene un efecto global y repercute positivamente en todos los sistemas del organismo físico, la estructura energética, el estado emocional y la mente”, aclara la docente de la Universidad del Pacífico.

La instructora de yoga precisa además que las diferentes posturas benefician al sistema endocrino, al sistema nervioso y a los canales energéticos.

“Los asanas también afectan directamente a los centros psíquico – energéticos o Chakras, ubicados los 7 principales a lo largo del canal espinal o sushumna. Dependiendo de cada asana, recibirá más impacto un determinado chakra y por lo tanto va a ser más clarificado”, indica Ortúzar.

Para la especialista, los principales beneficios de los asanas son:

1. Músculos, tendones y ligamentos son ejercitados en forma adecuada, recuperando su flexibilidad natural, fortaleza y tono.

2. Los sistemas circulatorio, nervioso, digestivo, endocrino, excretor, son tonificados y armonizados, recuperando su funcionamiento óptimo.

3. Se equilibran los Nadis, a través de las Asanas y de la respiración Nadi Shodana Pranayama, y clarifican los chakras, permitiendo estados de conciencia más profundos y de relajación.

4. El equilibrio energético inducido por las Asanas genera un estado emocional positivo y vital; la mente se estabiliza y se produce la integración armónica con el cuerpo.

Yoga mental

Ortúzar también plantea algunos argumentos sobre el beneficioso impacto del Raya Yoga o Yoga Mental. Este es el yoga que se conoce en segundo lugar en occidente y es aquel que lleva a la introspección, llamado comúnmente como Meditación.

Según Ortúzar, esta práctica de yoga tiene efectos directos en la modificación de algunas funciones fisiológicas y en la actividad cerebral, accediendo al nivel de actividad de ondas Alfa, las que producen efectos como los de mayor concentración sin esfuerzo, aumento de la creatividad, experiencia de descanso y ausencia de ansiedad y tensión.

La experta señala que con la práctica del yoga, la concentración de lactato en la sangre, sustancia asociada a los estados de ansiedad y tensión, disminuye notablemente, lo que hace reducir e incluso desaparecer dichos estados.

“Por todo lo anteriormente descrito, es muy recomendable para los jóvenes estudiantes que están terminando sus exámenes de primer semestre practicar Yoga, a fin de disminuir el estrés al cual han estado expuestos durante el período académico”, concluye.

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