Hace bastante tiempo que las mascotas pasaron a ser un miembro más de la familia. Tanto es así, que al momento de vacacionar muchas personas deciden integrarlas en los viajes, incluso si estos son en avión y con largas horas de vuelo.

Es por ello, que debemos considerar varios aspectos para que nuestras mascotas se sientan, lo mejor posible en el traslado por vía aérea, ya es una experiencia que causa cierto estrés.

Es importante considerar los aspectos de Fisiología del Vuelo, al que será expuesta nuestra mascota y que el Médico Veterinario debe evaluar en el examen clínico, para aprobar el transporte en avión.

Cabe destacar, que para el traslado, no se recomienda la aplicación de tranquilizantes, ya que la mayoría tienen la particularidad de bajar la presión sanguínea, esto sumado a las condiciones del entorno, normales en un avión, puede tener un riesgo para la salud de nuestras mascotas.

Hoy si podemos prepararlos para el estrés que podría significarles un vuelo. Actualmente existe en el mercado Calm, un complemento alimenticio, creado por veterinarios de Royal Canin, especialmente para ayudar a perros de tamaño pequeño y gatos a enfrentar situaciones de ansiedad y stress. Este alimento contiene nutrientes que favorecen una estabilidad emocional frente a eventos específicos de la vida cotidiana.

Calm es recomendado para ser usado idealmente 10 días antes de cualquier situación que pueda causar estrés al perro o gato. Este alimento se vuelve una excelente alternativa para no utilizar medicación ni tranquilizantes en nuestra mascota, ya que puede provocar efectos secundarios. Calm no es un tranquilizante ni un medicamento, ya que está compuesto por nutrientes naturales, por ejemplo, derivados de la leche que calma a nuestros animalitos.

Cosas básicas

Además de prepararlos, debemos considerar diversos aspectos prácticos para llevarlos con nosotros en nuestros viajes. En Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) es el organismo oficial que autoriza el ingreso y salida del país de animales en calidad de mascotas, y es también el que entrega el certificado sanitario oficial.

El CZE sólo se puede obtener si se cuenta con un certificado emitido por un médico veterinario, de máximo 10 días de antigüedad, y que acredite que nuestra mascota se encuentra clínicamente sana y apta para viajar. Además, se debe certificar que recibió un tratamiento antiparasitario y una vacuna antirrábica o exámenes complementarios de títulos de anticuerpos contra la rabia, ambos correspondientes con los requerimientos del país de destino.

Una vez que contamos con los documentos necesarios para emprender el viaje, debemos fijarnos en la comodidad de nuestro regalón a la hora de viajar. Para ello es necesario fijarnos en el tamaño de la Caja de Transporte, ya que debe ser suficientemente grande para que el animal pueda girar alrededor, normalmente estando de pie, pararse y sentarse de forma erguida y echarse en posición natural.

La caja debe ser resistente y capaz de soportar peso y que no deforme su estructura o se rompa, además, debe contar con el etiquetado necesario. Para este caso, uno de color verde de “Animales vivos” y la disposición de la caja de transporte “Este lado hacia arriba”.

Se debe tener especial cuidado con la ventilación de la caja. Hay que procurar que las aberturas estén en, al menos, tres de sus lados y en la dimensión apropiada para la mascota, para evitar que se introduzca a través de ellas, con el consiguiente peligro de herirse.

Por otro lado, es necesario tener en cuenta que el animal debe tener la edad recomendada para obtener las vacunas exigidas por el país de destino. Si es un cachorro, debe esperar a tener la edad suficiente para ser vacunado.

Debe ser el médico veterinario quien de las recomendaciones finales, ya sea de alimentación e hidratación, de nuestra mascota antes de viajar. Cada raza o especie debe tener cuidados adecuados según su edad, tamaño, peso, pelaje e incluso la forma de su hocico y cráneo.

About The Author

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.